UN GATO NEGRO
Un gato negro -con el hocico blanco-
desaparece en el momento mismo
en que le pregunto qué hace
-dice-
ha gritado usted.
Cuando vuelvo a mirarlo se ha ido,
se ha esfumado.
Solo un manchoncito blanco se ve en la sombra,
lo que no tiene de mágico,
lo único que no puede desvanecerse en el golpe de magia,
no pudo desaparecer.
Por lo que al rato
pidiendo disculpas se vuelve,
recoge sus cosas,
se va.
Lo que tiene de negro, de mágico,
arrastrando el manchoncito blanco.
Autor desconocido